martes, 7 de abril de 2009

Tecnología USB no se contentó con jubilar a los clásicos disquetes

Retira la uña, estira el anular, lo mete en el puerto USB del computador y transfiere datos de este al dedo. Una escena como de película de Steven Spielberg y Álex de la Iglesia, pero real para un joven finlandés que posee 2 GB de capacidad para guardar fotos, programas y datos en su mano izquierda gracias a una prótesis implantada tras estrellar su moto contra un ciervo en la carretera que conduce de Helsinki a Riihimäkim.
Tras un accidente en moto que cercenó su dedo anular, Jerry Jalava se instaló una memoria de 2 GB.
La idea no fue del propio usuario, Jerry Jalava, sino del médico que lo atendió. "Se trata de un implante desmontable con una memoria USB dentro ¿explicó en su blog el joven, que trabaja como programador de software¿. Cuando tengo que usar la USB, simplemente dejo mi dedo en la ranura y cuando termino, lo recojo".

El memoriosa falange es un escalón más en la evolución de la tecnología USB, que pronto cumple 15 años. USB significa Universal Serial Bus en inglés, un puerto que sirve para conectar equipos periféricos a un computador, como impresoras, ratones y teléfonos celulares.

Sin embargo, solo hasta este siglo las compañías IBM y Trek Technology lanzaron al mercado las memorias USB, que jubilaron en pocos años a los clásicos disquetes. El modelo de IBM, fabricado por M-Systems, era de 8 MB de capacidad, una cifra casi cinco veces superior al espacio que ofrecían los disquetes comunes de antaño.
Ahora, la actual generación de memorias USB brinda mayor velocidad de transferencia de datos que sus antecesoras y multiplica su capacidad de almacenamiento a niveles insospechados, lo que ha facilitado su rápida masificación. De acuerdo con cálculos de la firma iSuppli, en 2011 habrá unos 308 millones de memorias USB en el mundo. Incluso Kingston, el mayor fabricante de estos dispositivos, ya anunció para finales de abril el lanzamiento de su memoria de 64 GB; es decir, un espacio suficiente para unas 16.000 canciones.
Pero no solo los fabricantes tradicionales de memorias USB han aprovechado el éxito de esta tecnología y su popularidad en la vida digital moderna. Empresas de diseño, joyerías famosas y creativos excéntricos, por citar algunos casos, han forjado varios gadgets novedosos que, al igual que el dedo del joven finlandés, guardan en el alma una memoria USB.
Espacio inflable
El diseñador ruso Dima Komissarov tiene entre sus conceptos futuristas el Flashbag, una USB que aumenta su volumen cuando se le introduce información. De esta forma, el dueño no necesitará un PC para saber cuánto espacio libre posee sino que el tamaño de la memoria se lo indicará.
Memoria de oro
Tener un kilogramo de puro oro incorporado en una memoria USB de 2 GB de capacidad ahora es posible gracias al dispositivo que vende la empresa china Vavolo. Este dispositivo no solo es un excéntrico accesorio, sino que ofrece transferencia de datos de alta velocidad y soporta sistemas operativos desde Windows 98 hasta Vista.
Candado de lujo
La prestigiosa casa de joyas Swarovski decidió llevar sus emblemáticos cristales Active Crystals al mundo de la tecnología. Para esto, los incluyó en este elegante candado con cuerpo de acero pulido inoxidable y cristales incrustados. El dispositivo es a la vez una memoria USB con capacidad de almacenamiento de 1 GB e integra una contraseña de protección. Su precio es cercano a los 150 dólares.
Onda ecológica
La mayoría de compañías de tecnología tiene varios programas encaminados a proteger el medio ambiente y a mostrar una cara amigable con el planeta. Como parte de esta onda verde, han cambiado los tradicionales materiales de fabricación de la coraza de las memorias USB por madera y otros elementos biodegradables.
Llaves en serio
En varios países, a las memorias USB se les conoce como pendrive o 'llaves de memoria'. Esto lo aprovechó la empresa LaCie para diseñar estos dispositivos idénticos a las llaves convencionales. Ofrece modelos de 4 y 8 GB de capacidad, compatibles con sistemas operativos Windows, Mac y Linux.

Visto en: Revista Cambio

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja su opinión sobre este post

Hora actual