domingo, 25 de octubre de 2009

Que no lo atraquen vía celular


Los delincuentes timan a través de mensajes de texto con la promesa de supuestos premios.


A la ingenuidad y la ambición, dos ingredientes casi siempre presentes en la estafa, se suma ahora la tecnología celular gracias a una nueva modalidad que, a través de mensajes de texto, anuncia 'premios' a sus víctimas con carros, televisores, dinero en efectivo, viajes y bonos de compras, entre otros.

Pero la realidad es que las personas terminan con una gran 'resaca' en su autoestima y su bolsillo, luego de haber consignado su dinero o comprado minutos celular, como supuesto requisito para recibir un obsequio que nunca llegará. Las modalidades varian, aunque el gancho siempre es el mismo: un premio.
Yo alcancé a comprar 150.000 pesos en recargas de minutos, de los 450.000 pesos que me exigieron como requisito para entregarme un carro que me había ganado. Cuando quise comprar más tarjetas prepago, fue una persona de un supermercado la que me advirtió que estaba siendo víctima de una estafa", reconoció Juan López*, asesor financiero de una empresa de seguros en Bogotá.

Diego Soto, publicista bogotano, vivió algo similar, pero se alcanzó a 'salvar': "Llamé al número que aparece en el mensaje y me contestó una persona que dijo ser funcionario de la empresa celular, me dio su nombre y número de empleado. Luego me dijo que tenía que comprar seis recargas de minutos por 50.000 pesos cada una y darle los códigos. No me colgó nunca la llamada y me iba animando y presionando para que hiciera la compra rápido, pues si no, iba a perder el premio. Le pedí de nuevo el número de empleado y me lo repitió mal. Ahí colgué y llamé al operador, donde me confirmaron que todo era una estafa".

Menos suerte tuvo Andrés*, un fotógrafo profesional, al que llamaron, supuestamente, de un reconocido programa de televisión para felicitarlo porque se había ganado un carro. Para 'cobrar' su premio le pidieron mandar un mensaje de texto con el que, sin que él lo supiera, terminó comprando 90.000 pesos de recarga para un celular.
Otras personas han llegado al extremo de hacer consignacionaciones en bancos para supuestos 'gastos operativos' necesarios para que puedan acceder a su 'premio'.


Autoridades, tras la pista

Según el mayor Freddy Bautista, de la Unidad de Delitos Informáticos de la Dijín, "a diario recibimos cinco avisos de personas que reciben este tipo de mensajes. Son más de 1.000 los casos registrados durante este año. Nuestras investigaciones apuntan a bandas delincuenciales bien organizadas, con nexos incluso al interior de las cárceles".


Según el oficial, los criminales usan las recargas en el mercado callejero de venta de minutos, para efectuar extorsiones o como material transaccional en centros carcelarios. "Los ladrones obtienen las bases de datos de clientes en el mercado negro o con ex funcionarios de alguno de los operadores. Luego imitan algún concurso de una empresa celular para engañar a la víctima, quien, bajo el efecto del premio prometido, pierde el sentido común", según Néstor Cardona Rivera, gerente de investigaciones y antifraude de Tigo Colombia.


"Tenemos casos de personas que han comprado hasta 700.000 pesos en tarjetas de recargas", señala el Mayor Bautista.

Según la Policía, dar con el paradero exacto de los delincuentes no es tarea sencilla. "Estos ladrones usan un número celular para enviar los mensajes y recibir las llamadas de las víctimas, que cambian luego de dos días. No obstante, hemos podido identificar a algunos", explicó Bautista. "Es como cazar fantasmas. Las víctimas, además, están comprando de manera legal o entregando su dinero libremente", dice Néstor Cardona de Tigo.

Comcel por su parte advirtió en un comunicado público que no realiza concursos a través de llamadas y alerta a sus usuarios para que no entreguen información, envíen mensajes de texto o accedan a comprar servicios como requisitos para recibir premios, porque una vez hecha una compra o consignación, es improbable revertirla.
"Luego de comprar el código de recarga con mi cuenta pospago, llamé al operador y me dijeron que no podían hacer nada más allá de denunciar el número de donde me enviaron el mensaje y que me van a cobrar las recargas en mi próxima factura", cuenta Andrés*, entre amargado y avergonzado.

* Nombre cambiado por solicitud de la fuente.
Así operan
Llega un mensaje de texto informándole que ha ganado un premio (carro, TV plano, viaje, mercado, etc.) y que debe llamar de inmediato a un número celular. O tras recibir el mensaje, lo llaman. El mensaje viene a nombre de su empresa celular o de entidades muy reconocidas.
Contesta un supuesto funcionario del operador, que incluso entrega su número de empleado y cédula, indagando por datos suyos 'para confirmar'.


Acto seguido le informa que para entregarle el premio usted debe pagar algunos seguros e impuestos, a través de recargas de minutos, o bien consignando dinero en una cuenta bancaria.


El ladrón lo entusiasma y luego lo presiona para que compre o consigne muy rápidamente. Estará en la línea hasta que lo logre.

Al final le pueden pedir datos de familiares y conocidos para 'referirlos en la promoción'.

Algunas recomendaciones

a. Si usted no se ha registrado a un concurso, rifa o promoción, no es lógico que lo llamen o le envíen un mensaje de texto como ganador de algo.
b. Las empresas de celular siempre publican sus actividades de ese tipo en sus respectivos portales: http://www.comcel.com/; http://www.tigo.com.co/; http://www.movistar.com.co/.
c. Los operadores celulares no piden datos de ningún tipo a través de mensajes o llamadas. Tampoco los entregue.
d. En todos los casos, cuelgue y confirme con la empresa de móviles sobre el supuesto concurso o promoción.
e. Denuncie ante las autoridades.

Puede hacerlo en línea en:

http://www.delitosinformaticos.gov.co./


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